En el presente blog puede leer poemas selectos, extraídos de la Antología Mundial de Poesía que publica Arte Poética- Rostros y versos, Fundada por André Cruchaga. También puede leer reseñas, ensayos, entrevistas, teatro. Puede ingresar, para ampliar su lectura a ARTE POÉTICA-ROSTROS Y VERSOS.



lunes 19 de marzo de 2012

TRES POEMAS DE JOSÉ ESTEBAN RICO SOGORB


José Esteban Rico Sogorb, España




SOY UN SER QUE...




Soy un ser infestado de defectos, lleno de imperfecciones,
colmado de errores, repleto de fallos.

Soy un ser que te ama, que te adora y anhela en cuerpo y alma,
aunque esos fallos enturbiaran algunas veces la convivencia

Soy un ser que te quiere, que te desea desde el primer día a pesar de las dificultades,
que te estima igual que en los primeros momentos como el amor de juventud.

Soy un ser que te ama ahora igual en la madurez adulta, que sigue amándote
tanto o más, que continúa hoy enamorado de ti como antes.

Soy un ser que a cada desliz, a cada caída; se alza y te ama,
queriéndote incondicionalmente.

Soy un ser que en cada mala racha de perdedor, te ama aún más fuerte,
aunque me invadan los nervios, la ansiedad y la inquietud.

Soy un ser que no te desea ningún mal y se arrepiente
de todo aquello que te dolió saliendo de sus labios.

Soy un ser que esconde sus uñas para no dañarte sin querer poniendo empeño en no errar
y que sin intención te hirió alguna vez.

Soy un ser que a veces es como una bestia. Afortunadamente, tú eres mi Bella
a quien amo profundamente.







HOY, MÁS QUE NUNCA





Hoy, más que nunca, te recuerdo emocionada
oyendo nuestra canción preferida 'can't take my eyes of you' con los ojos brillantes,
bailando abrazados en el centro del salón, junto a la alfombra.

Hoy, más fuerte que nunca, en estos días deprimentes y tristes,
te evoco sonriente y amorosa
cenando ante nuestros platos de ajuar
grabados NUESTROS NOMBRES.

Hoy, más que nunca, recordándonos sentados frente a la romántica vela
escuchando las dulces notas de 'il divo':
'...yo te prometo amor eterno, hasta mi final,
porque hay batallas que ganar...'

Hoy, esta tarde larga, lánguida y tediosa,
más fuerte que nunca deseo decirte que te quiero.

Hoy, esta tarde, cuando el sol quema las paredes de mi habitación,
tu figura revive dulcemente en mi memoria.

Hoy, más que nunca, en estos días aciagos y dificiles,
echo de menos tu presencia, un roce, el contacto.

Me queda tu querer y el confiado sentimiento mútuo
de revivir nuestro amor cada fin de semana.

Hoy, más que nunca jamás, y por siempre:
Te quise, te amo y te amaré...





TU JARDÍN




Echo de menos tus esperas en la esquina para ir a comer juntos.
Echo de menos el sonido de tu claxon anunciándome tu llegada.

Echo de menos tus miradas dulces aliviándome las tensiones y los problemas.
Echo de menos esa complicidad compartida.

Echo de menos tus saludos joviales por las mañanas.
Echo de menos tus 'te quiero' tan fortalecedores.

Echo de menos tu voz fina y alegre.
Echo de menos tus mensajes cariñosos y alentadores.

Echo de menos, tus rosas, nuestras rosas.
Echo de menos regar tu jardín.

Echo de menos ver como tú, mi única preciada rosa te engrandecías embelleciendo.
Echo tantas cosas de menos.

Echándote en falta ahora me desgarro por dentro pues se me secaron los ojos de tanto llorarte.
Echo de menos el jardín, nuestro jardín, tu jardín.

¡Echo de menos tanto!

Quiero recoger mis lágrimas y escanciártelas para revivirte el jardín...
...si tú me amas.

sábado 17 de marzo de 2012

Roberto Manzano en la vida, sosteniendo los sueños*


Roberto Manzano, Cuba*




Roberto Manzano en la vida,  sosteniendo los sueños
Por: Juanita Conejero



Hay deudas ineludibles que hay que saldarlas. Y ésta,  es una de ellas.  Yo no podía dejar  de dedicar unas palabras, a una de las voces imprescindibles de la literatura cubana actual, batallador del olvido y del silencio,  pero gritando el canto, para que lo oigamos todos,  en estos años de música terrestre de sus sueños.
Roberto Manzano, el poeta de las tablillas de barro, con sus lanzas fundidas por el tiempo, el poeta de la hilacha  y  del racimo y la estrella,  sorteando  décimas  para movilizar  el mundo y el que pasando por un trillo mágico,  descubre a una niña,   para dejarle también,  el poema  emocionado y lleno de ternura.Llega a su cumpleaños sesenta, en  plena juventud, en madurez perfecta, con Synergos al hombro,  excelente texto, sensible y eterno,  con su concierto de imágenes novedosas, inspiradoras de verdades y  en rescate preciso de los más genuinos valores poéticos y humanos,  en un  mundo que  tiende a desvalorizar con pálidos efectos, la esencia inspiradora del amor.
Nació el poeta en Ciego de Ávila en 1949 , un 20 de septiembre. Profundos sedimentos ideológicos martianos  sirven de base   a sus más puras concepciones,   apuntaladas  con sistemáticos estudios  de Licenciatura en Educación,  Investigaciones socio-culturales, Máster en Cultura Latinoamericana y Profesor Adjunto de la Universidad de la Habana. Maestro, poeta de alto calibre,  escritor  y artista de la edición y el diseño,   lo arman    con la vestidura de un auténtico hacedor de claridades, como un viajero,  con una larga vida detrás y una esperanza delante. /yo soy poeta porque me inclino a lo cíclico, a lo que se muerde la cola para despertar con esa vehemencia hacia lo alto./
No son pocos los premios y reconocimientos y muchas sus obras publicadas en Cuba y en el extranjero. Entre los más importantes premios, el de Silvestre de Balboa en el 2004 y en ese  mismo año el Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” en México y en el 2005 el Premio del mismo nombre, obtenido en nuestro país. La  Bicentenaria  Sociedad Económica  del Amigos del País, le otorgó a Roberto Manzano, en su primera versión en el 2007,  el Premio  Samuel Feijóo de Poesía sobre Medio Ambiente. Merecido lauro a un creador,  que como diría el crítico y también poeta Virgilio López Lemus,  “ha ido consumando una obra poética , que es hoy orgullo de la nación”.
/Me gusta el árbol, el mar, la montaña/ me gusta el tren, la dársena, la urbe:/ la multitud que pasa , hacia todos los rumbos, buscando/algo:/ las muchachas bajando las gradas del colegio:/el ruido silencioso de las casas:/las grandes ediciones, con muchas láminas:/me gustan los países ,las álgebras, los actos, los sueños…/
Y así meditabundo, con lo incógnito en el puño,  llegamos a admirarlo,  aquellos que formamos parte del  primer grupo del Curso Taller, Historia y práctica  de la  creación poética,  que  como él podría haber dicho  en sus versos, nos hizo atar   con los hilos cruzados del Amor. El recuerdo nos viene a la mente, y allí también,  junto a nosotros otro poeta,  José David Curbelo,  prologuista de texto,  que recogió  la huella de aquel primer encuentro,  titulado: “Bienaventurado el árbol que camina”.
El examen de diversos tópicos de la actividad creadora del ser humano, inmerso en el quehacer ensayístico de Manzano, vienen recogiéndose en sus Vertebraciones, trabajos reflexivos,  de especial enjundia, que   como diría Péglez, creador entrañable y amigo fraterno,   resultan fascinantes. Para consultar  algunos de estos trabajos,   visite Cuba Literaria, sitio digital del Instituto Cubano del Libro, la página del Grupo a ALA Décima, el blog Álbum Nocturno  o la Antología on line,  Arte poética y Rostros y Versos, ambas  del poeta salvadoreño André Cruchaga. Las  bellas noticias de Manzano,  llegaron siempre  a nuestros corazones.
Nosotros también cada vez que le encontremos,  le vamos a desear salud y suerte al querido  Maestro y  amigo, el que nos  enseñó   que su corazón,  efectivamente crece como un frijol húmedo,  “inválido en el rencor”  y  con la  sencillez y la entrega de sus versos: /todo lo junto, lo coso con la aguja de mi esperanza, con la algarabía de seres y de cosas que cantan en mi pulso/. Siempre  ha percibido mucho más que lo que ve, siempre ha entregado y sigue entregando múltiples mensajes de lucidez y asombro,  de lo que él  mismo ha llamado:  “estrellerío insomne”.
Nos enseñó  también, que todo el hilo canta en el propósito y que el engrudo esencial está en la meta.
                  
                      Rodando va la palabra
                     como una moneda viva.
                     Astillada y explosiva
                     como pólvora en un abra.
                     Escalando como cabra
                     los riscos de la emoción.
                     Rueda de imaginación
                     que con hélices veloces
                     trasladando van las voces
                     hacia más alta región.
Copiando al pie de la letra sus versos le decimos que  él es “absolutamente indispensable”. /porque yo busco de continuo, y siempre reposo sobre la brasa y soy un eterno estudiante de los jeroglíficos invisibles/. Por todo ello, no olvides que esta fecha, muy tuya, es también nuestra,  que un reino de mayor señorío y mejor transparencia es posible, justamente en este 20 de septiembre de 2009,  en que celebramos también, el Día Mundial de la Paz   y que hombres como tú, Maestro, poeta y guía, sabrá descubrir ese reino,  con la música eterna de sus versos: /Yo junto con las manos, con los ojos, con las sienes: siempre estoy sediento de seres y de cosas, hambriento de verdad y de hermosura/. Para cantar, sólo consultas con tu sangre. Eres un  río crecido de sueños  y un estandarte de  cantos, olfateando el horizonte.

_______________
* Fotografía y texto han sido tomados de: CUBARTE

miércoles 7 de marzo de 2012

TRES POEMAS DE HORACIO LAITANO


Horacio Laitano, Argentina




Qué quedará después…




Qué quedará después
de cada uno,
de este diario acontecer
que sustentamos
a fuerza de palabras.
Qué quedará después
de las noches inefables
donde por un afán de eternidad
nos debatimos.

Quién hablará del viento
que sostuvo nuestros brazos
cuando aún adolescentes
nos tendimos sobre el humo.
De qué forma inusual,
acaso inadvertida,
regresaremos
al origen del olvido.

De “Memorias de la noche” (1982)



Poema IV



Quema los quemantes
los de bocas encendidas
en secretos
los entuertos prolongados
en desmayos
las valijas del aire
enrarecido
las costumbres refinadas
del perfume
la colonia y el alcohol
que retrocede.

La esquina
el sobretodo
tu vieja billetera
encajetada
tu zapato de color
bajo las ramas.

Recuerda alguna luz
que te enceguezca
y vuelve después
a tu escritorio.

(Ayer
preguntaron por tu padre.)

De “La mandrágora secreta” (1984)





La viuda alegre




Es la viuda alegre la que canta
sobre los bordes negros del vestido.
La que lleva en su canasta
la cabeza del muñeco
y las flores amarillas del delirio.

Es la viuda alegre la que sueña
entre los barcos azules del domingo.
La esponjosa viuda de los barrios
que invita a cenar a sus vecinos.

Es la viuda más alegre y la más triste
por quedarse a enviudar con su marido.

sábado 3 de marzo de 2012

TRES POEMAS DE MARIO MELÉNDEZ


Mario Meéldez, Chile,
Fotografía tomada del archivo de Arte Poética




POR TU PROPIO BIEN





La muerte tiene sobrepeso y cuando se ve al espejo
le da una vergüenza terrible y hasta ganas de llorar
He intentado todo, le dice a su mejor amiga
desde dietas estrictas a liposucciones
Voy al gimnasio tres veces a la semana
salgo a correr por las tardes aún bajo la lluvia
hago aeróbica en casa de una vecina
sigo todos los consejos de Cyndy Crawford
media hora en bicicleta, flexiones, sentadillas
abdominales, en fin. Pero no hay caso
llevo una panza que se adivina de lejos
y esta piel de naranja inmerecida
Qué horror, mira mis pechos
cierto que da lástima mi facha
El problema es que eres una golosa
le dice su amiga del alma
Vuélvete vegetariana, okey
y deja a los vivos tranquilos
aunque sea por esta noche





LA MUERTE LLEVA UNA CAMISA DE FUERZA




La muerte lleva una camisa de fuerza
la confundieron con Artaud
o con la sombra de Panero
y la cargaron en andas hasta el viejo sanatorio
de Las tres hormigas
Ahora pasa los días esperando a Godot
o a Picasso o a un triste marinero
que le corte las amarras con los dientes
Lo que ella quiere en verdad
es lanzarse en paracaídas desde un décimo piso
o arrojarse en alas delta desde la torre Eiffel
mientras es fotografiada por Man Ray
o el mismísimo Tunick
Pero odia aparecer en las revistas
o en algún calendario de moda
Prefiere tomar el sol en traje de Eva
en una playa exótica, con una botella de ron
y la brisa desgastando su anatomía
La muerte lleva una camisa de fuerza
la confundieron con Dios
o con el loco de su hijo
ése que divaga por las calles
con una lanza en el costado





LA MUERTE QUISO SER RIMBAUD





La muerte quiso ser Rimbaud
y sentó a la belleza en una silla eléctrica
Me falta práctica
comentó a un medio local
pero esperen a que reciba la enciclopedia de oro
Poetas del más allá
con Whitman a la cabeza
y ese loco de Artaud que ahogaba a las palabras
en agua bendita
Verán como en semanas manejaré la pluma
me llamarán la nueva Rimbaud
la vedette que todos esperaban
Mientras tanto
llevaré a la belleza de compras
le diré que todo fue un mal entendido
Ojalá y no me haga la cruz por igualada

_______________________
Mario Meléndez (Linares 1971). Estudió cuatro años de Periodismo en la universidad La República. Ha publicado: Autocultura y Juicio (1993), Poesía Desdoblada (1995), Vuelo Subterráneo (1996), La Portadora y otros Poemas (1997), Poetas del Maule (1998), El Barco del Adiós (2000), Travesía por el Río de las Nieblas (2000), Apuntes Para una Leyenda (2001), Las Calles de tu Piel (2001), Los Rostros del Olvido (Antología de Poesía Carcelaria, 2001). En 1994 obtiene el Premio Municipal de Literatura de su ciudad natal. El 97 es incluido en el Diccionario de Literatura Chilena, compilado por Efraín Szmulewicz, ediciones Rumbos, Santiago. El 98 la División de Cultura del Ministerio de Educación adquiere su libro Poesía Desdoblada para ser repartido en las bibliotecas públicas del país. Y finalmente el 2001 aparece en la antología 100 Años de Poesía del Maule, de Rafide y Villablanca, Ediciones Mataquito. Actualmente es Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, región del Maule

domingo 26 de febrero de 2012

TRES POEMAS DE ROSA IGLESIAS


Rosa Iglesias, España





TRAVESÍA





Oh...alborozo de la noche postergada,
simbología metafísica y soñadora de mis días
Háblame, soliviantada, de tus ínfulas de luz,
de tus carencias y tus bienes ,
de tus mantras y su armonía

Oh Paraíso excelso de mi ocaso sin memoria,
pasadizo conventual donde mora mi agonia...
me recibes, como cruz ,
matizándome los labios con tus versos,
emigrando de tu nido, a mi boca sin aliento,
los desubicados goznes de las puertas del ayer,
de aquellas que cerraron sus cerrojos
a nuestros parapléjicos acentos

Diacríticamente irrelevantes,
emblemáticos y surrealistas, los conceptos,
se desglosan como pneumas y letargias,
como ilustraciones ensoñadas y divinas
como belladona, camomila y malvasía,
edulcurándome con sutras
de éxtasis y magia

Alimentándome de ti,
enamorándome a escondidas,
voy,
oh belleza solitaria y paradigma,
derramándome hacia ti,
porque te has entregado a mi servicio,
aunque siga siendo , francamente,
un austero ser indigno

Y por tanto, yazco ahora
en abandono, y en tus brazos maternales,
para enlazarnos sepultando los silencios,
para que me adormezcas con tus nanas liberales,
para que, con tus heterodoxias mudas y cantábiles,
me vayas ungiendo con azúcares y besos,
con mitologías sacras y caricias siderales

Ya no me procures, noche oscura y mixta ,
la mitad de tu sombra blanca, porque allí padezco,
con las entreveradas y amargadas medias tintas

Díctame, pues, desde tu morada y matriarcado,
suavemente, inspiraciones ,
órbitas, inmaculadas, contemplaciones
y literaturas cadenciales de místicos deseos

Eres, tú, la soberana capitular,
la sacerdotisa, la reina, y maga,
de las enigmáticas constelaciones

Y ante las impolutas y despejadas ecuaciones,
procrearemos nuevamente sinfonías,
nunca turbias, nunca nunca, tibias,
sanadora y fiel amante, que te me has sembrado,
como oasis,
en el desierto y en el huerto de mi vida,
como fuente, surtidora, y manantial,
en el inconsciente mar de mi agua limpia

Contrariando servilismos, futilidades, controversias,
dualismos, necedades, separatismos todos y soberbias,
vayamos, tú y yo, sobrevolándolas solas, hermana,
tú y yo siempre,
tú y yo, tú , siempre conmigo, palabra,
contra aquellas falsedades de insufribles apariencias.

Y es , en este peregrinar ligero
de inconcrecciones misteriosas sin regreso,
que incubamos narraciones literarias, bajo el ala,
para daros fe de sus salmodias,
de sus musas y plegarias

Solamente, a decepciones, nos tildaron de promiscuas
nos llamaron y apodaron , tristemente, " mala vida",
y atravesando ilustradas sedaciones,
solidarias con la paz, en sosiego y sintonía
cosechamos madreselvas y placeres,
turquenitas, mazapanes y delicias

Son, de aquellos, los corsarios belicosos
y sus bastos devaneos ,
las soliloquiales luces,y los tenues contoneos ,
son, venturosamente, los nuestros
( aleatorias fauces suyas,
que devastaron,
las plurivalentes fantasías tuyas)

En contra de la tan desorientada y suelta pluma,
diluída , acuosamente ilustre y fidedigna,
seré leal a la santísima luz sacrificada del verbo
aunque retornaré arrostrada,
por entre las atronadoras, pero secretas letanías,
que humildemente, hoy, os muestro

Y es que, por la angosta y pertrechada senda
de los enrarecidos y sabios alfabetos
que ahora transitas,
también anduve, sordamuda, ciega y aturdida ,
arrastrando esta voz insuficiente
por la cenagosa travesía...





EREMITA EN NAUFRAGIO




Soy piedra abnegada
pero desunida al entramado del suelo

Sustancia mineral con dignidades anónimas
y sustratos libertarios de condición diamantina
Canto rodado indúctil
que navegando en su riachuelo aburrido
se hartó de besar, entre soledades hambrientas,
la aguda necrosis de una herrumbrosa montaña

Siempre celosamente a escondidas,
siempre disconforme, cómplicemente atendida
por aquella amargura salada
del sabor a subsuelo, a llovizna,
a llanto caído y a tierra

Sumisión excesivamete indecisa
para ir escalando escarpadas
de fosilizadas laderas
y por tanto como deseare alcanzarla
en su embargadura asombrosa y serena,
sobrevolarle arriesgada
la acantilada y peligrosa cornisa

Eremita en naufragio me llaman
y sin cronología determinada, amanezco,
para renombrarme, desolación arraigada,
como rosa mística que, olvidada,
fuere arrancada del rosal
drásticamente en silencio

Al pie de algún inmortal sedimento
transito llorando sobre mi huella anegada,
sin pretensiones, persecuciones, ni prisas
pues debo cumplir, con esta pobreza adquirida.
las tasas inadecuadas, mas no sufragadas,
por una insobornable sonrisa

Aliada informal a la comunidad libertaria y sin tregua,
fui de carcelación en carcelación injustamente agredida
y me regresé , desde la más pura y sutil transparencia,
cándidamente indefensa pero sin darme jamás, por vencida

Hoy me sublevo intimista, solitariamente intacta,
contra una propiedad insular en secuestro
y, con una máxima locuaz como mínima hazaña,
mentalmente, me insubordino y, me crezco

Asumción resolutiva y contraria
al místico ideal que desde siempre adolezco
y al que renuncio para nunca ser desahuciada,
como porción individual o como fracción indivisa
de una peninsula hiératica, amargada,
colonizada y vacía

Proclamo mi nueva condición
de istmo solitario en barbecho,
de pasadizo secreto y de puente
Y caminando solaz
hacia el vacío de la nada, me adentro,
de la mano fiel y considerada
de algún inconstante sideral viento
por el que, asumiéndome y sin discrepancias,
mágicamente, comprendo





AGONIZANDO LA VOZ




Se han ...ido

Las hojas verdes de la primavera
con su alegría más inocente...y más natural
...se han ido

¿ Cómo esperar a que renazcan de nuevo
si ya no me quedan más hojas
en el árbol otoñal del que escribo ?

Aletean rotas
las esperanzas aún aniñadas de ser liberales,
las ilusiones de ser escritores, pancartistas o placebos,
las insinuadas verdades que se están devolviendo
capullo acorazado de broza,
crisálida de hieles amargadas ende úteros
ahuecados, vacíos y hueros

Oh... la falsedad sectarizada en un bosque talado
pudriéndose medio verdad entre corazones y letras

Oh la divinidad de la palabra sencilla a oscuras, indefensa,
medio borrada
para no llegar a ser falazmente, del todo, cristicamente aniquilada

No me cabrán los manojos enamorados de verbos,
ni las docenas amalgamadas de plumas segadas
en la maldita y reverberada lengua clausurada trapense en secuestro

Y ya no tendré más oportunidad de revolverme a llorar en silencio
ni de agredirme vocablo, sin nombre, solidarizado
y sin huella derrochándose luz entre trasiegos y trochas

Ya no seré nunca más al trasluz
parte mortecina de aquel clandestino y solapado poema

Ya no renaceré huérfana
ni mater, madrastra et magistra
pariendo versos y soliloquios estériles

Ya no seré el próximo capítulo final
de la literatura más desilusionada y marchita,
solemnemente exagerada y mediocre

porque ya soy, hoy, y me agonizo poeta sin poesía
y me acontezco sembrada entre páginas llovidas
de olvido fragante sin fruto, fertilizante sangrado y mudez,
contra la incipiente y maltratada... rediviva semilla

sábado 25 de febrero de 2012

TRES POEMAS DE ELISABET CINCOTTA


Elisabet Cincotta, Argentina





LOS VIERNES





Los viernes regresan desde el recuerdo.
Algún álbum de fotos mece el viento.
La glicina titubea en la pérgola
y salpica el amarillo del patio viejo
-acucia raspones el cielo-

Elevo mi mano, recupero el aliento,
un son diáfano surge
-allí siempre son viernes los encuentros-
Hubo uno de rosas y azahares,
alguno de orquídeas y silencios.
Quién sabe cuántos más
-en el zaguán- hubo de lamentos.

Esta soy madreselva despierta
-flor ajada de tiempos-
con camino de adoquines por delante
y manojos de sueños.





DE PIE




De pie, siempre de pie,
busco, más allá de la línea ficticia del tiempo,
interrogantes que frecuentan la existencia.
Y nada.

La voz, silencio. La mente hurga respuestas.
Allí, ante mí, esos ojos, que sacuden siglos,
me miran y no saben qué decir.

Me acerco, me acosan. Los enfrento.
Tras ellos la vida. Distingo momentos.
¿Son míos?
¿Fueron mías las palabras, los sueños?
¿Son esos ojos el pasado?

De pie, siempre de pie,
los ilumino y sigo adelante.





CUANDO VI




Cuando muerdas los labios
sangrante victoria del grito
arremeterás laureles
quebrarás el aire
con el llanto tardío
y la palabra exacta
para exigir del tiempo
más tiempo
del viento el eco de la vida
del surco la semilla
y de la vid el vino

Cuando ningún pedido sea otorgado
saldrás por el sendero
serás huella de huellas
tus pies alados girarán historias
y al borde del precipicio
la existencia tendrá sentido.

lunes 20 de febrero de 2012

TRES POEMAS DE MARKOS QUISBERT


Markos Quisbert, Chile





Y NOS TILDAN DE SER TAN VIEJITAS PARA ESTAS COSAS





Un día para coleccionar su propia imagen
sobre mis rodillas, que tambalean de felicidad.
Antes que yo me sostenga en las rodillas de UD.,
que imagina lo mismo, presa de ansiedad
al llenarse de caricias, con otra cara que no es la suya
ni la mía, sino es la de nuestro UD.-YO
que lame las arrugas, el cuello, todo el corazón azul,
y nos tildan de ser tan viejitas para estas cosas
sin humedad, sin continencia, sin nada más.





VAYA, SE ME ACABA DE CORTAR LA LECHE



Uno conoce el cariño en brazos musculosos y bronceados de vez en cuando,
sean de hombre o de mujer, o ambos EN UNO
Uno se refriega a menudo con otro cuerpo bajo un poste de alumbrado,
su luz ilumina el sexo que se deja entrever de las cremalleras semi-abiertas,
su luz remarca el sexo que apunta al cielo o al infierno,
es común, uno conoce a un muchacho/cha con gorra de béisbol en una plaza
uno como yo por ejemplo que había advertido hace horas su presencia
entre los árboles meados.
Allí está, con sus manos cruzadas sobre las piernas, blue jean ajustado,
sin distinguirse bien el sexo,
allí está, pequeñas sorpresas que el amor dispone en lo privado de la sed nocturna.
Un muchacho con gorra de béisbol es tan común, se sienta sobre mis rodillas,
como alguna vez yo me senté en las suyas… vaya se me acaba de cortar la leche,
en fin, un contacto por chat me distrajo, veía a la vez
las fotos de Alicia que Lewis Carroll le había tomado con distintos trajes,
en una aparece toda una tigresa
Me tengo que ir, beso a ti sea quien seas, te recomiendo las fotos de Carroll





A VECES UN SEX SIMBOL RECURRE AL BISTURÍ




A veces un sex simbol recurre al bisturí
como todos aunque nadie lo admita.
Su estilo y apariencia
nos ahorra el trabajo de ser tan sensuales
ante los ciudadanos con vidas simples y ordinarias
que beben y se reproducen al calor de una fogata
que se extingue en el polvo.

A veces de reojo percibimos a gente solitaria
con un halo sobre la cabeza
al cruzar la calle, sin importarnos
en ese mismo momento sino años después
mientras hacemos por ejemplo el amor
con un desconocido tras un quiosco en la noche.

Un hombre de mostacho y camisa hawaiana
a la luz de un reflector que ciega la memoria
como en una redada policial
que se oculta en los puntos ciegos
de quienes lo contemplan de reojo.

Y seamos nosotros ahora aquel
que cruza calles y mentes y Cam.
¡Oh bienaventurado albergue a cualquier hora!
Esto ya se ha visto, chau.

viernes 17 de febrero de 2012

TRES SONETOS DE MARCELO NASRA


Marcelo Nasra, Argentina





SUR, VIERNES A LA NOCHE




La magia todavía permanece
en jirones de mi frágil memoria
y para el tango es parte de su historia;
página imborrable que no perece:
fue en un boliche del viejo pasaje
donde Goyeneche entonó “Malena”
con íntima emoción propia y ajena
evocando tiempos de malevaje.
Mientras la música se desarrolla,
la audiencia sabe que está frente al mito
que conmueve con la voz y el carisma.
Dos fuelles y la guitarra criolla
acompañan al Polaco en un rito,
la eterna ceremonia, es la misma.





PLAZA COLOMBIA – SANTA FELICITAS




Largas plantas se mecen a su antojo
cerca del esforzado monumento
que izando la bandera al firmamento
apenas opaca al gran ceibo rojo.
Plácidamente desde un banco flojo,
observo más allá del pavimento
a la verja, los gatos y el convento
que una vez fue pasión, celos y enojo.
Las campanas son una letanía
que resuena desconsoladamente;
una música tan triste y sombría
duerme a los gatos displicentemente.
Nubes grises amortajan al día
enlazando al pasado y al presente.




SANTA MAGDALENA




Lejos del bullicio, rincón preciado
bordado con arcos color buriel,
conserva celosa la historia fiel
en las casitas y el gris empedrado.
Y en la digna rutina del asceta,
que en la vereda no muestra despecho,
sentado con el respaldo en el pecho
tomando unos mates en camiseta.
Los vagones con paso estridente,
despiertan de su siesta a la farmacia
caminando en procesión a la estación.
A pedir tres deseos bajo el puente,
se dirigen presurosos con gracia
el nieto, el abuelo y su bastón.

sábado 11 de febrero de 2012

Décimas de Leonardo Estrada Velázquez


Leonardo Estrada Velázquez, Cuba




Agua del presagio





“…en un mundo de neblina.”
Jesús Orta Ruíz.




Despeino la noche: hechizo
del vórtice más arcano,
fallezco torpe en tu mano
y en su furor eternizo.
Trémulo sangro, agonizo
sobre el puerto que revienta:
mástil a donde me avienta
tu garganta a contraluz,
búsqueda, refugio en cruz
donde cala la tormenta.

Muerdo voraz tus pezones
y arrogante salgo ileso,
te arranco el orgasmo preso
donde cuelgan las razones.
Muerde la esperma a montones
de retoños tras la puerta.
Muerde tu danza no muerta
ante el soplo audaz que surge.
Muerta, aprisa, resurges
si a veces te dejo abierta.



No sucumbo al desafío
que impone el tacto a mi boca,
no sucumbo si provoca
con su ardor mi desvarío.
No sucumbo al mar bravío
que embate la concha herida,
mas el insomnio convida
tu hendidura hacia mi daga,
dilata dócil su llaga
bajo este volcán suicida.

Sin aliento te reclamo
sobre un anhelo que abruma,
sin aliento entre la espuma
que desde el lecho derramo.
Sin aliento te proclamo,
bebo el frutal y alucino,
sin aliento tomo el vino
con néctar de la lujuria.
Sin aliento la penuria
borra del bosque tu sino.


Inflama mi lengua, ahoga
desde tu ombligo el concierto,
lame sublime el desierto
donde la flor me interroga.
Palpa el gozo que ebrio aboga
si perezco en la porfía:
resaca, savia-manía
de dos peces que se exprimen
sobre el coral sudan, gimen
en pos de esta profecía.

Quiebra el cielo tu cintura
de espiral que estalla al borde.
Quiebra del perfil su acorde
que llora desde tu anchura.
Quiebra el fervor ya sin cura
donde la roca se agrieta.
Quiebra la ansiedad repleta
por la fibra de mi mismo,
quedo inerte en el abismo
a merced de tu silueta.

Derrito la miel desnuda
del fondo que se deshace
cuando el manantial renace
bajo el peñasco que suda.
Derrito la furia muda
del vértigo y su letargo,
derrito el ensueño amargo
que se desploma en tu espalda,
cuando mi sed te respalda
con la euforia que descargo.

Arrastras mi cuerpo, incitas
a saciarme con tu apego,
desde tu vientre mi ego
encadena y resucita.
Abres el labio que invita
a desangrarme en la cumbre,
me flagelas con la lumbre
de un latido que desgarra:
enigma que al dardo agarra
si devora tu costumbre.


Inerme dejas al centro
si te destroza un temblor,
inerme atrapo el dolor
que sacude desde adentro.
Inerme aviva el encuentro
si soy señuelo de antojo.
Inerme llega el arrojo
que de tus muslos deviene
cuando el espasmo sostiene
la dejadez de tu ojo.

Y profundos al naufragio
cuando el diluvio es atroz
nos sumergimos sin voz
sobre el agua del presagio.
Te sumerges al adagio
donde mi piel alucina,
me sumerjo con la espina
demente ante tantas ganas,
casi a flote, siempre emanas
en un mundo de neblina.

jueves 9 de febrero de 2012

JOSÉ LUIS PARRA


José Luis Parra, centro.




JOSÉ LUIS PARRA


Por Ricardo Llopesa


Escribir poesía con la pulcritud que lo hace José Luis Parra es un mérito y una virtud porque el mensaje y su contenido, su manipulación verbal, a través de la palabra se convierte en esencia de belleza y de precisión. Se trata de dos recursos tan sutiles, que más bien parece un arte burgués, teniendo en cuenta que Parra es poeta disidente y anárquico en el arte de escribir. Lo cierto es que pocos poetas cultos como él han escrito con el bagaje de la información, sin fronteras lingüísticas, tomando de aquí y de allá lo que mejor calza en el poema hasta conseguir el poema original. Al llegar aquí, nos damos cuenta que la poesía de José Luis Parra trasciende el término burgués, lo supera con su esfuerzo personal, está por encima de la norma establecida, rompe la tradición, desguazando todo principio caduco y manoseado, restituyendo a la poesía su mayor importancia, que es la originalidad.

Es autor de una obra tardía publicada en la época de su plenitud intelectual, de estilo inconfundible, como su barba y su bigote que ponen el sello y su estilo, breve, símbólico, penetrante y universal. Parte de su obra está recogida en la antología “Caldo de piedra“, editada por Renacimiento, en 2001. Su primer libro apareció con más de medio siglo de vida bohemia, entre el alcohol y el tabaco, bajo las viejas soleras de la Cervecería Madrid y el Café Malvarrosa, donde todavía se le puede encontrar. Pensamos que una obra como la suya merece nuestro recuerdo porque cada título es un tatuaje intelectual: "Más lisonjero me vi" (1989), "Un hacha para el hielo" (1994), "Del otro lado de la cumbre" (1996), "La pérdida del reino" (1997), "Los dones suficientes" (2000), "Tiempo de renuncia" (2004) y "De la frontera" (2009). Una obra breve, pero intensa y valiosa, escrita por un madrileño de nacimiento (1944) que vive en Valencia desde toda la vida y merece por patria el mundo sin fronteras.

Cuando conocí a Parra, en un tiempo que ya ni siquiera recuerdo, me quedé sorprendido por la familiaridad de aquella conversación, mientras recitaba e ilustraba con erudición el poema "Canto de guerra de las cosas", de Joaquín Pasos. En seguida me habló con propiedad y conocimiento enciclopédico, de Carlos Martínez Rivas, Coronel Urtecho, Pablo Antonio Cuadra, Cardenal, Gioconda Belli, cuando la Belli era aún desconocida. ¡Qué maravilla!

Pero Parra también sabía mucho de vinos y de rones, y hasta de gallopinto. ¡Qué maravilla sentir cerca la distancia! Ese día lo sentí uno de los míos y juntos compartimos muchas noches. Pertenece por filiación a la generación de poetas que surgieron en Barcelona por los años 70, bajo el signo de los cambios. Fue amigo de Francisco Seguí, el autor de aquel libro iluminado, "Prohibido amar las cucarachas", del año 73. A José Luis lo conocí de la mano del poeta Álvaro Urtecho, cuando los tres estudiaban Filología en la Universidad de Barcelona. De ellos, sólo Parra ha sobrevivido a las traiciones de la vida, porque él es un poeta lleno de proyectos y su vitalidad consiste en vencer las dificultades.

Decir José Luis Parra es nombrar el poema perfecto, sin ser él seguidor de métricas ni pasado, sino irreverente versolibrista, exigente y riguroso, como tiene que ser el verso libre, más perfecto y con más variantes que el métrico, a la manera de los versolibristas franceses. Su rigor procede de la forma y los temas. Como los buenos licores, su poesía está escrita y refinada en filtros que se destilan las veces que sea preciso hasta conseguir el poema perfecto.